Soledad



Soledad

Me encuentro en medio del desaliento y la melancolía, no se distinguir con certeza lo que realmente siento en este instante, no se si es desolación o regodeo, no se si es cansancio o ganas de seguir, no se si es amargura o el dulce aroma de una flor de campo, no se si es el tiempo o el despertador, no se si es de idiota o inmaduro amar así, busco un porqué para sonreír y encuentro solo un precipicio en mi alma de ahogo, camino y observo mi alrededor mientras mi sombra me acosa en cada paso


Tu boca infame y cruel asalta en mi sentido, una sonrisa de sarcasmo se corre de mi mirada y una lágrima se filtra de mis ojos como el lamento áspero y reprimido de un niño envuelto en su realidad.

El aire rebosa en mis mejillas, como tiernas caricias de la noche, como las manos suaves de tu espíritu, como el deslumbre de tus silbidos en mis oídos.
Soledad eres tu otra vez, te veo en cada amanecer como fiel aura de frialdad y sinceridad
Soledad mi pañuelo de desahogo y escolta de la nostalgia de mi voluntad
¡Ay soledad! que puedo darte que no me hayas dado ya, te tomo de las manos y te enseño mi autenticidad, te asombra tanta oscuridad, queriendo huir de tanta veracidad
Me gritas con energía déjame marcharme ya…
Mientras te suplico no me deje, quédate a mi lado para perdurar, a tu lado he descubierto el verso infinito de un poema, en ti he podido contemplar cada instante en cada cosa, en ti he descubierto los acordes preciso de un canto de amor, en ti mis lagrimas han encontrado un refugio en el mar de tus cabellos, en ti mis manos han encontrado a quien acariciar
Soledad no te vayas por favor…
Tus ojos me gritan basta ya! me tengo que marchar…
La zozobra se resigna el verte partir de mi lugar, tus labios dibujan sin césar no te quiero olvidar, mi sonrisa se conjuga con tu mirar
Te amarro en un abrazo y sin resistir te dejas llevar, me susurras al oído, que pretendes con este escenario de fantasía y perversidad
Te manifiesto lo que el corazón me impone y me atiendes sin discutir, me entiendes y dejas ver tu espacio de intimidad…
El silencio absoluto se vuelve parte de ese lugar, el aire de ausencia se deja respirar, el aliento consolador se deja escuchar, mi alma te vuelve a recuperar.
Gracias, soledad por no dejarme solo una vez más….

Cree Que Puedes…
Y Podrás!!!!

José Antonio


Comentarios

Dan! ha dicho que…
La soledad ciertamente no siempre es la mejor compañía, pero muchas veces, es necesaria, hasta despertar del idilio entre silencio y oscuridad.

Buen punto!

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