La luz de tus ojos se apago...

La luz de tus ojos se apago…
Una madrugada fría, unas manos vacías, un llanto de angustia, un olor a despedida…
Aun recuerdo con llanto amargo tus palabras, aun siento tus brazos dando aliento a mi espíritu, te fuiste de nuestras vidas esa madrugada extraña y murmurante, en una habitación indiferente te debatiste con la muerte, en un lugar desconocido dijiste adiós, en ese rincón del mundo tus ojos decidieron apagar la luz de tu esencia para siempre…
El tiempo sigue su rumbo y allá donde te encuentres, allá donde te fuiste, yo te llevo en mis adentros, me enseñaste a amar, me marcaste con tus palabras que en esta vida hay que saber amar, entregar el alma y el corazón sin medida alguna.
Los pasos lentos y torpes de tus últimos días seguirán en mis recuerdos, tus consejos resonaran como la melodía agradable en mis oídos, los discos de tu música preferida guardare como autenticas reliquias, el aroma a café mañanero perdurara en el tiempo a pesar de tu ausencia, tu risa decorosa y aromatizante seguirá dibujando la alegría de nuestras tardes, la luz de tus ojos seguirán iluminando el sendero que dejaste…
Hoy no estas en cuerpo, pero en espíritu vivirás por siempre como una estrella naciente, porque ni siquiera la muerte nos separa, a pesar de la oscuridad del espacio, existe más luz que nunca, esa luz es el amor que nos unió desde niño como aquel tiempo atrás, como ayer, como hoy, como mañana, mi amor nunca se ira…
José Antonio
Cree Que Puedes…
Y Podrás!!!
Una madrugada fría, unas manos vacías, un llanto de angustia, un olor a despedida…
Aun recuerdo con llanto amargo tus palabras, aun siento tus brazos dando aliento a mi espíritu, te fuiste de nuestras vidas esa madrugada extraña y murmurante, en una habitación indiferente te debatiste con la muerte, en un lugar desconocido dijiste adiós, en ese rincón del mundo tus ojos decidieron apagar la luz de tu esencia para siempre…
El tiempo sigue su rumbo y allá donde te encuentres, allá donde te fuiste, yo te llevo en mis adentros, me enseñaste a amar, me marcaste con tus palabras que en esta vida hay que saber amar, entregar el alma y el corazón sin medida alguna.
Los pasos lentos y torpes de tus últimos días seguirán en mis recuerdos, tus consejos resonaran como la melodía agradable en mis oídos, los discos de tu música preferida guardare como autenticas reliquias, el aroma a café mañanero perdurara en el tiempo a pesar de tu ausencia, tu risa decorosa y aromatizante seguirá dibujando la alegría de nuestras tardes, la luz de tus ojos seguirán iluminando el sendero que dejaste…
Hoy no estas en cuerpo, pero en espíritu vivirás por siempre como una estrella naciente, porque ni siquiera la muerte nos separa, a pesar de la oscuridad del espacio, existe más luz que nunca, esa luz es el amor que nos unió desde niño como aquel tiempo atrás, como ayer, como hoy, como mañana, mi amor nunca se ira…
José Antonio
Cree Que Puedes…
Y Podrás!!!
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