Un 09 de Enero...
Esta
tarde de soledad, retomo por un momento la emoción de volver a plasmar un
torbellino de vivencias y emociones que le han dado color a mi vida en estos últimos
años…
No
pretendo escribir algo que todos quieran leer, realmente no es lo que busco,
simplemente deseo drenar un pocos las emociones de esta manera. Y quiero
empezar con una frase: Te fuiste de aquí…
En
estos últimos años o para ser más preciso un poco más de dos años, la vida me
cambio por completo, una decisión complicada y difícil fue parte de aquel
momento, decidir dejar tu país, tus amigos, tus amores, tus calles, tus sitios
favoritos, no fue nada fácil de digerir.
Una
ciudad fría de gente un tanto cerrada, calles nuevas, un sol conjugado con un frío
arrogante e incesante me daba la bienvenida. En mis manos un par de maletas, un corazón
lleno de esperanzas y en mi mente un montón de sueños aun por cumplir, era todo
lo que me acompañaba en ese momento. A partir de ese instante se escribía una
nueva etapa en mi vida personal, emocional y social.
Pase
por momentos que nunca en mi vida llegue a imaginar, pero que sin lugar a dudas
me han hecho madurar y ver la vida de una forma totalmente distinta, aprendí a
valorar cada detalle que ella te brinda, aprendí a querer aún más a mis seres
queridos, no cabe duda que la distancia a pesar de todo alimenta el amor hacia
tus seres amados. Buscar una oportunidad laboral en una ciudad donde no conoces
a nadie, no fue tarea fácil, fueron días duros de mucho caminar, de mucho buscar,
pero con unas ganas de conseguir, que podían más que cualquier desaire del
camino. La soledad fue parte de este proceso por unos días, pues sin sospechar,
el amor tocaría mi puerta sin yo buscarlo…
Una
sonrisa angelical, robaría mi atención inevitablemente, para ser preciso una fría
mañana de Enero…
Como
un imán me atraía su mirada, su voz, su sonrisa, su figura. Puedo decir con
total certeza que ese fue uno de los mejores días de mi vida, pues a partir de
ese momento conocería a una persona, que llenaría tanto vacío, en uno de los
momentos más difíciles, y que a partir de entonces sería mi compañía durante
unos cuantos meses.
La
vida, parecía tomar nuevamente un buen rumbo, infinitos momentos de alegría y
de tristeza, estaban por escribirse, la compañía de esa persona seria parte de
todo esto. Esa persona también tenía en sus bolsillos muchas esperanzas y
sueños por lo cual luchar, quizás su mayor sueño es trasmitir sus sentimientos
a través de la música, tal vez yo no
tuve el coraje que el necesitaba para que pudiera luchar por ello, pero también
cabe destacar que mi amor por esa persona se moldeaba tan sincero, que no existía
más nadie que no sea esa persona en mi vida.
Con
el pasar de los meses, ya existía confianza del uno por el otro, las tardes de película,
las salidas a comer, los paseos, fueron parte de esta bonita historia, sin
embargo no tardaría en llegar el pero… Pero sucedieron cosas que fueron
rompiendo la relación, discusiones, llantos, daños, que terminaron destruyendo
todo lo sembrado…
Y
todo terminaría una mañana de Diciembre, desde la distancia, la incertidumbre y
el dolor de saber que todo termino. Llegar al lugar donde se dibujaron tantos
momentos de alegría y solo encontrar un papel con una putas palabras de
despedidas, ver tirado en el suelo las fotografía de los dos echas pedazos, fue
un puñal más al corazón y saber que simplemente…
Te
fuiste de aquí… y ahora soy parte de tu pasado.

Comentarios
En tal sentido, dejar ir también es un arte solo debes seleccionar muy bien las acuarelas y seguir pintando historias mucho más felices.
Felicitaciones hermano... Hoy y siempre!!