La luz de tus ojos se apago… Una madrugada fría, unas manos vacías, un llanto de angustia, un olor a despedida… Aun recuerdo con llanto amargo tus palabras, aun siento tus brazos dando aliento a mi espíritu, te fuiste de nuestras vidas esa madrugada extraña y murmurante, en una habitación indiferente te debatiste con la muerte, en un lugar desconocido dijiste adiós, en ese rincón del mundo tus ojos decidieron apagar la luz de tu esencia para siempre… El tiempo sigue su rumbo y allá donde te encuentres, allá donde te fuiste, yo te llevo en mis adentros, me enseñaste a amar, me marcaste con tus palabras que en esta vida hay que saber amar, entregar el alma y el corazón sin medida alguna. Los pasos lentos y torpes de tus últimos días seguirán en mis recuerdos, tus consejos resonaran como la melodía agradable en mis oídos, los discos de tu música preferida guardare como autenticas reliquias, el aroma a café mañanero perdurara en el tiempo a pesar de tu ausencia, tu risa decorosa y aromatiz...
Comentarios